Cuando los voluntarios del refugio de animales la rescataron, se dieron cuenta de que era un tanto singular. Luego de unos pocos cariños, empezó a verse mejor y pudo ser adoptada.
“Muchas personas han expresado cuánto aman la singularidad de Sansa, con sus ojos de diferente color y sus dedos extra”, mencionó su dueña.
“Sentí una conexión inmediata con ella y supe que quería que ella fuera parte de nuestra familia. Imagínense mi sorpresa cuando me di cuenta de que tenía ojos de diferentes colores y dedos extra”, agregó.
Sansa tardó en entrar en confianza, era muy tímida, siempre estaba con temor y se escondía detrás del televisor cada vez que se abría la puerta; solo salía cuando quería comer.
“Lo que la hace especial, hace que sea un poco más fácil llamar la atención de la gente, para crear conciencia y promover la adopción de gatos con necesidades especiales”, señaló.
Vía: Plano Informativo.