Activistas ambientales de la organización civil Sélvame del Tren acusaron negligencia del Gobierno federal para revisar y reparar las miles de columnas plantadas para sostener al Tren Maya en el Tramo 5, entre Cancún y Tulum, Quintana Roo, que se comenzaron a corroer y destruir por el agua desde hace dos años.
"Son una bomba de tiempo. Estas columnas que inyectaron cemento dentro del acuífero se están disolviendo en óxido, en corrosión, a un ritmo más acelerado", dijo el buzo José Urbina, fundador del proyecto Cenotes Urbanos.
Desde 2024, Urbina y otros integrantes de Sélvame del Tren descendieron a los cenotes y grabaron la corrosión de los pilotes que propuso el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador para superar el problema del suelo que se deshace y para evitar, según dijo, afectaciones ambientales.
Desde entonces, las columnas presentaban corrosión, las camisas que los envolvía se habían roto, el concreto había contaminado los cenotes y las varillas estaban a la vista.
En abril de 2025, la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, reconoció que evaluaban los daños ambientales y prometió su reparación.
Sin embargo, en los video publicados por los activistas, quienes descendieron de nuevo esta semana, se observa concreto derramada, el armazón de las columnas roto y y las estructuras se deshacen entre restos del metal oxidado.
"Fuimos a verificar si se había reparado como se había comprometido la empresa y vimos las columnas todavía más dañadas. El cemento que se derramó es imposible de limpiar, hay mangueras abandonadas... Nunca se contempló darles mantenimiento y lo peor es que ahora quieren que por encima pase un tren de carga", dijo Urbina, el activista "exhibido" en 2022 por López Obrador por haber interpuesto un amparo por la megaobra.
Información: Agencia Reforma.

