El uso de inteligencia artificial puede hacer más eficientes los procesos creativos, pero también tiene un costo: la percepción del público. Un estudio en EE.UU. advierte que los creadores que recurren a IA pueden ver afectada su reputación.
La inteligencia artificial (IA) está transformando las industrias creativas al agilizar procesos y reducir tiempos de producción. Sin embargo, su uso no siempre es bien recibido por el público. Un estudio de la Universidad Internacional de Florida (FIU) revela que tanto artistas como empresas pueden sufrir un impacto negativo en su reputación cuando se sabe que utilizan esta tecnología.
El investigador Joel Carnevale, coautor del estudio publicado en Academy of Management Discoveries, explica que existe una “penalidad reputacional” asociada a la divulgación del uso de IA. Según el académico, esto responde a un sesgo antropocéntrico: las personas tienden a valorar más la creatividad generada por humanos que la producida con ayuda de herramientas artificiales.
Experimentos que evidencian el impacto
La investigación, realizada junto con la Universidad de Syracuse, se basó en dos experimentos que analizaron cómo reacciona el público ante el uso de IA.
En el primero, los participantes escucharon la misma música de un videojuego. A algunos se les dijo que era obra del compositor Hans Zimmer, mientras que a otros se les indicó que había sido creada por un estudiante. En ambos casos, cuando se mencionaba el uso de inteligencia artificial, la valoración era más negativa, sin importar la reputación del autor.
Los resultados se confirmaron en un segundo experimento centrado en el ámbito publicitario. Los participantes evaluaron a un profesional premiado bajo distintos escenarios: cuando se informaba que había usado IA —incluso solo para tareas administrativas—, su percepción empeoraba frente a quienes no la utilizaban o no lo mencionaban.
Consecuencias para la industria creativa
Los hallazgos sugieren que no solo importa el resultado final de una obra, sino también cómo se produce. Para los creadores, gestionar la narrativa sobre el proceso creativo será cada vez más relevante.
El estudio también refleja casos recientes en la industria editorial, como la cancelación en EE.UU. de la novela Shy Girl tras acusaciones de uso de IA, o la controversia generada por una autora que afirmó haber escrito cientos de libros con ayuda de esta tecnología.
Aun así, los investigadores consideran que la percepción podría cambiar con el tiempo. A medida que la IA se normalice, su uso podría ser más aceptado, aunque también podría aumentar el valor que el público otorga a la creatividad completamente humana.
Información: EFE.
