En México, 33.1 millones de personas trabajaban en condiciones de informalidad laboral al cierre de junio de 2026, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La cifra representa el 55% de la población ocupada y mantiene una tendencia que el país no ha logrado revertir desde hace más de dos décadas.
Para Óscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), este fenómeno es el reflejo de problemas estructurales relacionados con el crecimiento de las empresas, los incentivos para la formalización y la relación entre los ciudadanos y el Estado.
